Hay momentos en los que cada una de nosotras siente la necesidad de contar con el apoyo de un especialista. Ansiedad, insomnio, miedo, pánico, dolor interno o traumas: afrontar estos problemas por nuestra cuenta suele ser difícil y, a menudo, resulta imposible. Se necesita un psicólogo, por lo que hablaremos de cómo hacer la elección adecuada.

¿Cuándo vale la pena acudir a un especialista?

En los últimos tiempos, los psicólogos se han convertido en unos de los especialistas más demandados. Aprovechando esta ola, muchas personas realizan cursos de pocas semanas, obtienen certificados y de inmediato empiezan a ofrecer sus servicios a cualquiera que lo necesite. ¡Pero esto no puede ser así! Sin unos conocimientos sólidos y solo con una noción superficial de la materia, no se debe intervenir en la psique de una persona que atraviesa dificultades. Los «especialistas» inexpertos no solo pueden no ayudar, sino incluso perjudicar tu salud. La ayuda psicológica profesional es una gran responsabilidad. Comprenderse a una misma y solucionar realmente los problemas internos solo es posible con un terapeuta cualificado. ¿Cómo encontrarlo? Veámoslo.

Un psicólogo será la mejor opción si
- Sientes una abrumadora sensación de impotencia y tristeza que no desaparece, sino que se profundiza, a pesar del apoyo de tus seres queridos.
- Tienes dificultades para realizar tus tareas cotidianas, no puedes concentrarte en el trabajo y sientes una fatiga crónica que afecta a tu rendimiento.
- Te preocupas constantemente, sientes ansiedad, tienes una actitud negativa y la convicción de que el futuro no traerá nada bueno.
- Tu comportamiento te perjudica a ti y a tus seres queridos: consumo excesivo de alcohol, adicción a las drogas, agresividad, conflictividad, ataques de ira.
- Experimentas estados de ansiedad, depresión, indiferencia ante todo lo que ocurre y falta de ganas de actuar.
Criterios para elegir a un psicólogo

Las plataformas en línea con directorios de psicólogos, psicoterapeutas y opiniones de clientes están creciendo a un ritmo acelerado. Y el aumento en el número de especialistas privados se ha convertido en un proceso completamente incontrolado. ¿Cuál de ellos ayudará realmente y cuál simplemente conversará y cobrará una tarifa sin ofrecer nada de verdadero valor? Existen varios criterios de elección.
Comprobamos las cualificaciones
En Polonia, un psicólogo cualificado debe presentar los siguientes documentos:
1. Título de educación superior: nivel de cualificación de grado o máster en la especialidad de «Psicología». Durante cinco años, el futuro especialista realiza cursos de psicología clínica, social y del desarrollo, abarcando de forma completa los fundamentos de la psicología.
2. Certificados de desarrollo profesional: el asesoramiento, la psicoterapia o cualquier otra actividad especializada requieren un perfeccionamiento constante. Los profesionales en ejercicio adquieren nuevos conocimientos con regularidad. Ninguna ciencia se detiene, aparecen nuevas técnicas y métodos de tratamiento que es necesario conocer e implementar activamente en la práctica. Lo que era relevante hace diez años hoy ya no se tiene en cuenta. Progreso continuo, perfeccionamiento y actualización: un psicólogo responsable se dedica a ello sistemáticamente y puede acreditarlo con los documentos correspondientes.
3. Licencia o registro: un psicólogo que trabaja en centros clínicos debe contar con una licencia o estar registrado en el Ministerio de Salud de Ucrania. Los especialistas independientes no necesitan obtener una licencia; sin embargo, en tal caso deben ser miembros de una asociación profesional.
4. Cumplimiento del Código Ético: un estándar obligatorio que respeta strictly todo psicólogo en ejercicio. Si el especialista pertenece a la NPA (Asociación Nacional de Psicólogos), significa que actúa de acuerdo con las normas éticas. En caso de cualquier duda sobre la conducta o la confidencialidad del trabajo, el paciente tiene derecho a dirigirse a la asociación para solicitar una revisión del psicólogo.
El último criterio será la confirmación de la experiencia en un área determinada. El portafolio ayudará a conocer los logros prácticos y los resultados del trabajo del especialista.
Abordamos con cautela las recomendaciones de amigos/familia

Las recomendaciones son, sin duda, importantes y útiles. Sin embargo, vale la pena recordar algunos aspectos clave a los que se debe prestar atención.
En primer lugar, existe una gran probabilidad de que quieras abordar un problema diferente de aquel con el que tus amigos acudieron al psicólogo. Vale la pena tener una conversación inicial con el especialista para comprobar si su enfoque se adaptará a tus necesidades.
Otra cuestión es el traspaso de límites. Vas al mismo psicólogo al que acude tu amiga, tu hermana, tu novio o tu marido. Esto puede reducir significativamente el confort emocional, ya que las relaciones personales al final siempre acaban formando parte de tu programa terapéutico. Te sentirás mucho más cómodo y libre con una persona que no tenga ningún vínculo con tus seres queridos. Algunos terapeutas se niegan ellos mismos a llevar la terapia de dos miembros de una misma familia, ya que esto puede dificultar considerablemente la resolución de los problemas y generar prejuicios, incluso en el psicólogo más profesional.
Principales preguntas que vale la pena hacer

Al hablar por primera vez con el especialista, conviene formular algunas preguntas importantes:
1. ¿Utiliza usted en su trabajo tratamientos basados en la evidencia y en bases científicas? El tratamiento basado en la evidencia se caracteriza por una alta eficacia, está respaldado por estudios controlados y cumple con criterios específicos. Es fácil verificar los métodos mencionados visitando los sitios web oficiales de asociaciones de reconocido prestigio y editoriales científicas.
2. ¿Tiene usted experiencia trabajando precisamente con mi problema? Algunos pueden presumir de amplios conocimientos y experiencia en el trabajo con familias, niños o personas mayores, pero no necesariamente serán capaces de resolver el problema que te afecta a ti en particular.
3. ¿Dónde tienen lugar las consultas? ¿Un local alquilado, la casa del psicólogo o tu propia casa? Todo es muy subjetivo, pero lo ideal sería acudir a un lugar neutral, evitando entrar en el espacio privado de la otra persona. La dirección de la consulta siempre se puede consultar en Internet. Un especialista que no logra establecerse en un solo lugar por mucho tiempo despierta dudas. Si se desplaza por toda la ciudad, al parecer no quiere que sus antiguos clientes lo encuentren.
4. ¿Cuál es el precio de los servicios? Afirmar que los servicios de un buen psicólogo no pueden ser baratos no es del todo correcto. Siempre se puede encontrar un precio asequible y recibir ayuda con un nivel adecuado. Algunos especialistas ofrecen distintas opciones de pago para que te sientas cómodo, recibas ayuda a tiempo y la remuneración por su trabajo sea justa.

5. ¿Cuál es la duración de la terapia y el formato de las sesiones? ¿A largo plazo, a corto plazo, individual o tal vez grupal? Si el formato propuesto no cumple con tus expectativas o exigencias, este psicólogo no es el adecuado y pasamos al siguiente. Tu comodidad y tranquilidad son lo más importante.
6. ¿Cómo medirá usted mi progreso? Hacer un seguimiento de la dinámica es clave para entender cómo evolucionamos y hacia dónde nos dirigimos. Debe haber respuestas concretas con métodos y pruebas claramente definidos que permitan seguir la mejora de la salud mental.
7. ¿Qué hará usted si en un determinado momento se produce un estancamiento y no soy capaz de avanzar ni retroceder? Siempre debe existir una pauta clara sobre cómo adaptar o reiniciar el proceso de recuperación.
8. ¿En qué momento podría usted recomendar un tratamiento farmacológico? Las conversaciones no siempre son suficientes para salir de una situación difícil, por lo que es importante saber qué puede ofrecer el terapeuta además del diálogo para lograr resultados.
9. ¿Asigna usted tareas para casa y qué hacer si no me siento a gusto realizando la terapia en casa por mi cuenta? Debe haber una forma de gestionarlo si no tengo tiempo para hacer las prácticas en casa.
Es importante entender que no existe una persona universal. Ningún especialista es capaz de resolver de forma eficaz y cualitativa todos los problemas y trastornos del mundo. Por eso vale la pena abordar la elección del terapeuta con responsabilidad y pleno conocimiento.
Señales de que un psicólogo no te ayuda

Vas, vas y sigues yendo. A las preguntas de tus allegados no sabes qué responder, porque parece que, al fin y al cabo, vas al psicólogo y debería haber algún progreso. Y si lo hay o no, no está del todo claro.
Analicemos algunas señales de que un psicólogo es muy bueno, pero muy probablemente no es el tuyo:
1. El especialista habla mucho, pero no te da espacio para expresarte y no te motiva a realizar ejercicios orientados a mejorar tu estado de salud.
2. Una persona muy interesante, con una afinidad personal al máximo nivel, pero en las sesiones no pasáis a resolver el problema con el que viniste, sino que habláis de cosas no relacionadas.
3. Los resultados de los diversos test mejoran, pero no hay una mejora en el bienestar y faltan la tranquilidad y la armonía interior.

4. Ante las preguntas sobre el progreso, el terapeuta recurre a la opción segura de los “estados crónicos” y dice que sencillamente no se puede hacer más.
5.Otra afirmación muy ambigua será decir que eres tú misma la que no quiere llegar a la raíz de sus problemas, por lo que es necesario aumentar el número de sesiones terapéuticas.
6. Tras dos meses de visitas al psicólogo no ves ningún resultado, aunque la mayoría de los métodos basados en la medicina basada en la evidencia muestran progresos tras solo unas pocas semanas.
Para terminar, se puede añadir un punto más: si, sin ser psicólogo, ves que a tus preguntas dan respuestas absurdas, no tiene sentido quedarse con semejante especialista.
La salud mental debe cuidarse con el mismo esmero que la apariencia externa y el bienestar. De tu tranquilidad interior dependen tanto tu belleza como tus éxitos laborales y tus relaciones personales. Si te sientes irritada y cada nuevo día es dolor y tormento, no esperes a que todo pase por sí solo. Busca ayuda y, al elegir especialista, aprovecha mis recomendaciones.

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